Día 1, pues sí, porque hoy es el primer día de ejercicio verdadero pues por fin me he apuntado al gym después de más de 4 años sin hacer a penas nada -hice un pilates muy light el invierno pasado creo...y sólo duré 3 semanas-. Ahora aunque las sesiones tengan el nombre de "Reestructuración postural" o algo así (no lo recordaba ni la monitora) no es más que pilates para espalda sana, es decir, justo lo que necesito ahora para reforzar toda la zona lumbar.
Bueno, tengo que deciros que mis primeros 45 minutos me han dejado K.O. De verdad, pensaba que al no ser un ejercicio aeróbico no iba a agotarme nada, pero lo cierto es que he empezado a sudar como una cerdita y desde luego no solamente hemos trabajado espalda, también glúteos, abductores y abdominales.
He podido darme cuenta de lo baja forma física que tengo, pero ahora me siento muy bien, con ganas de seguir. Sólo son 2 días a la semana, pero así se empieza.
Tengo que decir que el viernes pasado no me pesé. Lo hice el domingo y casi me desmayo así que cerré los ojos y escondí la cabeza como una avestruz por primera vez en todo este tiempo. Pero tranquilas, me repongo fácilmente y prometo pesarme el viernes y publicarlo sea el peso que sea. Posiblemente no habrá buenas noticias porque, como os digo, me he pasado mucho. Ahora mismo tengo una caja de bombones en la nevera que....buf!!!!!! 1 o 2 diarios, no digo más.
No hay foto, aunque he cocinado algunos platitos interesantes, como el BACALAO CON ESPINACAS. Lo cuento: sofreímos una cebolla y dos ajos, añadimos dos patatas cortadas a dados, sal, cúrcuma y lo cubrimos con agua o caldo de verduras. A parte, hervimos espinacas, las pasamos por la sarten bien escurridas con dos ajos sofreídos más y el bacalao desalado desmigado. Después añadimos todo este sofrito a las patatas y dejamos que se beba un poquito el caldo a fuego lento.
También quería contaros que el otro día leí un artículo interesante firmado por Punset. Bueno, a mí este hombre me decepcionó bastante cuando hizo el anuncio publicitario del pan de molde, y no puedo evitar que, a mis ojos, haya perdido bastante credibilidad con ello,pero lo que decía era inquietante. Parece ser que se hizo un experimento con dos grupos de mujeres. Ambos grupos tenían que hacer exactamente lo mismo: limpiar una casa. Las del primer grupo se lo tomaron como una sesión de deporte; las del segundo ni se lo plantearon, simplemente era trabajo. Pues bien, parece ser, que las del primer grupo adelgazaron y las del segundo no. ¿Conclusión? Mucho está en la mente, aunque nos cueste creerlo. Con esta reflexión os dejo. Espero poder actualizar el viernes y, si no, el fin de semana. Un abrazo!